Julián Casanova presentará Historia de España en el siglo XX


Julián Casanova y José Domingo Dueñas.
El miércoles 30 de diciembre a las 20,30 horas, el historiador Julián Casanova presentó su nuevo libro “Historia de España en el siglo XX” (editorial Ariel, coautor Carlos Gil Andrés) . Presentó el acto el profesor José Domingo Dueñas.



Aquí reproducimos el artículo:

“La gran conclusión del siglo XX es que hay que cuidar la democracia”

Portada del libro.

Portada del libro.
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Julián Casanova presentó “Historia de España en el siglo XX” en la Librería Anónima

Historia de España en el siglo XX (Ariel ediciones) es el último título del historiador aragonés Julián Casanova, una síntesis de los acontecimientos más relevantes comprendidos entre la crisis del 98 y el Gobierno de Aznar, que va dirigido a un público amplio, sin perder rigor por ello.

Myriam MARTÍNEZ

02/01/2010


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HUESCA.- El libro, realizado en coautoría con Carlos Gil Andrés, salió a la venta el pasado mes de noviembre y su primera edición se agotó rápidamente. Con la segunda edición bajo el brazo, Julián Casanova presentó su nuevo título el pasado miércoles, en la Librería Anónima de Huesca, acompañado por el profesor José Domingo Dueñas. Antes, el propietario del establecimiento, José María Aniés, subrayó la talla del autor y recordó algunas de sus creaciones como “Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa” o “El pasado oculto”, entre otras publicaciones sobre la Guerra Civil, la República y otros pasajes de la historia española.

“El siglo XX es el siglo sobre el que tenemos más material de la historia de España. Tenemos un montón de autores con los que no contábamos cuando analizas el siglo XIV, por ejemplo, y había que hacer justicia a todo ese material”, explica Julián Casanova.

El aragonés, catedrático en la Universidad de Zaragoza, gran orador y tertuliano en Radio Nacional y Onda Cero, señala que este proyecto obedece en parte a su formación, primero española, pero después angloamericana, lo que le llevó a sentir fascinación por los hispanistas y esa elegancia narrativa que les caracteriza y que les permitía llegar a un público muy amplio, frente a los historiadores españoles, cuyo discurso se reducía a un ámbito más especializado. El deseo de Julián Casanova era buscar la fórmula para combinar la narración, la síntesis y esa exquisitez formal, una ambición resultante del producto de clases que ha impartido en España, Inglaterra y Estados Unidos.

El proyecto del libro, compartido con Carlos Gil, surgió hace tres años. El primero de ellos lo dedicaron a la búsqueda de contenidos, a comprobar qué ofrecía el mercado y de qué carecía. “Vimos que había o cosas muy eruditas o una trivialización. Faltaba un libro que, sin renunciar al rigor, acabara siendo una referencia”.

Y se propusieron que Historia de España en el siglo XX lo fuera. “El hilo conductor es la política. Partimos de hechos muy claros que la gente conoce y, a partir de ahí, se interpretan”, indica.

El libro incluye un estudio de la monarquía de Alfonso XIII, la dictadura de Primo de Rivera, la República, la Guerra Civil, el Franquismo y la Democracia.

Durante el segundo año de trabajo en esta gran obra, Casanova y Gil procedieron a un intercambio de investigación y, en el tercer ejercicio, se dedicaron a escribir. Ambos autores son especialistas en el siglo XX y, como docentes, comparten, además, un gran interés por la comunicación.

NOTABLE EVOLUCIÓN

En la primera página del libro, se hace una referencia al hispanista Gerald Brenan, autor de “El laberinto español”, “que llegó a España antes de la Guerra Civil y se encontró un país exótico para él, diferente, más violento que su Inglaterra y mucho más primitivo. “Era la España de principios del siglo XX y, si se hace un balance, el año 2000 no tiene nada que ver con el año 1900. La esperanza de vida era de 35 años y en el 2000 se acerca a 80. La esperanza de vida es un reflejo, no sólo social, económico y político, sino también cultural. Y en medio pasaron muchas cosas”, reflexiona el autor.

Julián Casanova observa que España pasó por la misma época de catástrofes que Europa, que transitó por caminos muy similares, aunque aproximándose más a Italia que a otros países como Alemania o Gran Bretaña. “Después hay un momento que se distancia absolutamente, del 45 al 75, es la gran excepcionalidad de la historia de España. En el momento en el que esa Europa Occidental, en la que estábamos y a la que después nos incorporamos, crece y se desarrolla democráticamente, aparece una cultura cívica, viene la expansión del estado social de derecho, del estado de los beneficios para los ciudadanos y España, en ese periodo del 45 al 75, se queda fuera. Hay una violación sistemática de derechos humanos; hay un atraso mayor, aunque después viene el desarrollo; la sociedad cívica no tiene presencia, porque está asfixiada por un autoritarismo político. A partir de 1975, eso empieza a cambiar de nuevo, pero aun así ese legado tiene fotografías excepcionales, por ejemplo, la del 81, un guardia civil entrando en el Congreso de los Diputados a tiro limpio. Ésa es la fotografía más excecional de la historia de España en el siglo XX. Es una foto impensable en cualquier otra sociedad occidental”.

Julián Casanova concluye sobre el cambio experimentado por el país en sólo un siglo, que, a finales del XX, España se incorpora a Europa en plena facultad de derechos. “Quiere decir esto que el sueño de los noventayochistas, el sueño de Costa, de aquella gente que creía que Europa era el horizonte, al final se ha cumplido”.

No obstante, Julián Casanova estima que España todavía no está al mismo nivel que el resto de Europa. “Yo creo que España tiene un déficit de sociedad, de educación civil. Hemos tenido más dificultades para incorporarnos a la educación como un bien, para incorporarnos a una cultura cívica. También hay más rasgos de corrupción política y de desajustes que en otros países, sobre todo en comparación a países nórdicos, Gran Bretaña y parte de Francia y no tanto si nos vamos a Italia, Portugal o Grecia”.

Igualmente, considera que España presenta sus diversidades. “Ha habido un debate centro-periferia, que ha tenido como punto focal la nación, que es un debate importante -señala-. Otros países lo han solucionado. Francia, por ejemplo, no tiene ningún problema de reconocimiento del concepto de nación. La transición y la democracia han sido muy beneficiosos, pero no quiere decir que estamos ya salvados, puede haber momentos frágiles”. No obstante, observa que España avanza en una corriente global. “No creo que sea posible que España llevara ahora caminos peculiares ni ningún país de Europa Occidental como Alemania o Italia en el periodo de entreguerras. Inglaterra fue la gran excepción, todos los demás acabamos prácticamente en conflictos donde se impusieron los autoritarismos, incluida Francia. No es normal que ahora hubiera un retroceso, pero nuestra democracia, aquí y en otros países, tiene puntos de fragilidad importantes, con lo cual, la gran conclusión del siglo XX es que hay que cuidar la democracia”.

LA DICTADURA

Julián Casanova considera que el libro se ha documentado y escrito con la suficiente distancia como para narrar y describir unos hechos veraces. “Otra cosa es lo que la gente pueda opinar -puntualiza-. No hay un siglo con más fuentes, más fotografías, más medios de comunicación como para saber mejor lo que ha pasado. Otra cosa es que al ser tan actual y contemporánea, la gente acabe confundiendo la opinión de cada uno con lo que en realidad pasó. Un historiador puede perfectamente dilucidar claramente los orígenes, el desarrollo y las consecuencias de cualquier hecho”. Frente a las manipulaciones que en ocasiones se realizan de determinados acontecimientos, el libro ofrece, por ejemplo, “una clara interpretación, explicación y narración del Franquismo, alejada de las apologías a la dictadura”.

“Ahora hay muchos neofranquistas, a los que se llama revisionistas, pero la historia de la dictadura es la historia de una imposición a través de una Guerra Civil, de un concepto de orden, de un concepto de España, de un concepto de religión, que trajo el desastre a la sociedad española, lo cual no quiere decir que no tuviera también puntos de desastre el antagonismo que se le oponía desde el 31 con la República, pero eso no lo sabemos porque no llegó a fraguarse”.

En cualquier caso, Julián Casanova asegura tener muy claro el devenir del siglo XX. “Primero hay una monarquía de Alfonso XIII, que no sabe ensachar la base política, y el binomio costista oligarquía y caciquismo se impone a la democracia, después de un intento de proyecto reformista con muchos problemas, que es la República y que acaba en una guerra civil y en una larga dictadura. Y esa larga dictadura dejó una sombra alargadísima en los primeros años de la transición”.

Recuerda que la banda terrorista ETA mataba hasta 150 personas al año en el primer tramo de esta nueva etapa política. “ETA, posiblemente, es el único legado del Franquismo que tenemos de verdad, porque una de las grandes conquistas del siglo XX español es que la violencia que acompañó durante mucho tiempo como vehículo a la política hoy ya no la defiende nadie, salvo rarísimas excepciones”.

En opinión de Julián Casanova, en el siglo XX hay grandes conquistas y grandes incertidumbres. “Hoy se tiene mucha más capacidad de destrucción que cuando la Guerra Civil. En este momento hay sitios del planeta donde esa capacidad mortífera se está utilizando para destruir gente. Desde este punto de vista hay algo paradójico, porque el desarrollo, el progreso, la modernidad, la riqueza, los grandes beneficios tienen como paradigma que en cualquier momento, si algo ocurre, la capacidad de matar es inmensamente mayor que en el año 36”.

Julián Casanova, un gran apasionado del saber y la comunicación, afirma que la historia es compleja, plural y diversa. “No tiene un solo color ni es lineal, el problema es que las opiniones ideológicas normalmente lo son. El historiador lo que hace es recoger esa complejidad y depende de cómo lo transmita es fiable o no. El historiador debe trasmitir con honradez intelectual, no ocultar nunca lo que encuentra y no cambiar ni falsear los hechos. Otros lo llaman objetividad, pero eso es un sueño noble. A partir de ahí, todo lo demás entre en el debate, pero para debatir hace falta tener conocimiento, no como se hace en la actualidad, que la gente piensa que opinando sobre todo se establecen conocimientos. No, el conocimiento es fruto del sosiego, el estudio, el trabajo y la comunicación educada”.

En la presentación realizada en la Librería Anónima, Julián Casanova señaló que el siglo XX nos ha dejado tres enseñanzas. La primera, dijo, es que la violencia política no puede ser el vehículo de la lucha. Después, indicó que la democracia es muy frágil, pero lo mejor que hemos encontrado hasta ahora. Por último, expresó su convencimiento de que es necesario convertir la historia en una base de la educación del tejido de la sociedad civil y se lamentó del generalizado abandono de los libros, tanto por parte de los jóvenes como de las personas que asumen a diario decisiones importantes. “La historia no nos podrá hacer más felices, pero nos puede hacer más libres”, aseguró.

LOS GRANDES PERSONAJES DEL SIGLO XX

A lo largo de la historia del siglo XX, hay determinados personajes que fueron decisivos para que el país tomara un rumbo u otro. Julián Casanova destaca entre los “positivos” a Canalejas, asesinado por un anarquista en 1912. “Fue el primer político que intentó establecer una transición hacia una monarquía más constitucional y democrática. Él la llamaba República Coronada”, explica.

El historiador aragonés estima, no obstante, que quizá el más positivo, “el que resume todo el proyecto que no pudo ser”, es Manuel Azaña, “un político que tuvo un comportamiento muy importante”.

Otro personaje que considera “clave” en la transición fue Adolfo Suárez, “porque viniendo del Franquismo supo aterrizar en un suelo que él creía que debía ser democrático”.

Y, a largo plazo, apunta que los primeros Gobiernos de Felipe González “serán históricos”.

También destaca otros personajes “muy negativos” como Franco, no sólo por la guerra y la posguerra, sino también por la larga dictadura que protagonizó. “Hay ciudadanos que lo perciben de otra forma, sin embargo nadie en Francia o Alemania podría decir que un dictador que dura 40 años en un país podría tener algo positivo”.

Y añade otros dos personajes “claves” más: Alfonso XIII, abuelo de Don Juan Carlos, “que no supo ensanchar esa base política e incorporar a la sociedad española la democracia”, y su nieto, “que aprendió de los grandes defectos de la monarquía de su abuelo y, aunque viene del Franquismo, ha jurado los principios fundamentales y está educado en el autoritarismo, acaba asumiendo que sólo puede ser Rey de los españoles con una constitución y una democracia. Ambos sintetizan las grandes transformaciones que ha habido durante el siglo XX desde las élites, que desde abajo ha habido muchas”.

RIGUROSO, DOCUMENTADO Y AMENO

El profesor de la Universidad de Zaragoza José Domingo Dueñas considera que “Historia de España en el siglo XX”, de los autores Julián Casanova y Carlos Gil Andrés, es un estudio de investigación histórica que destaca, sobre todo, por ser un libro “riguroso, documentado y ameno”.

En el acto desarrollado en la Librería Anónima, José Domingo Dueñas, que se encargó de presentar la nueva publicación, subrayó la dificultad que entraña una obra de estas características, cuyos autores han tenido que enfrentarse a un periodo “que tiene un bibliografía ingente”.

El profesor recordó la “gran proyección” de Julián Casanova, “un investigador de referencia y prestigio internacional”, que además entiende la historia “como un compromiso con su tiempo y su gente, que debe salir de las aulas”.

“Como historiador -añadió-, tiene una virtud poco común, que ha creado escuela y tiene muchos discípulos a los que facilita la investigación”, y citó como ejemplo al propio coautor del libro, Carlos Gil Andrés, que no pudo asistir al acto.

Además de ser una obra rigurosa, documentada y amena, José Domingo Dueñas aseguró que aporta perspectivas nuevas, “aunque los autores son conscientes de que la reinterpretación de la historia requiere mucho trabajo colectivo y se aleja de frivolidades de las que hacen gala algunos pseudohistoriadores”.

Después, Dueñas desgranó algunas teorías que se “desmontan” en el libro y destacó varios pasajes que dijo haber leído, en ocasiones, como si se tratara de novelas. “Al final, el autor deja al lector, al que considera maduro, que saque sus propias conclusiones”. “Ojalá que sea un bet-seller, porque, además de que se lo merecería, sería un signo de modernidad de España”, deseó.

Como comentó José Domingo Dueñas, la presentación del libro de Julián Casanova, además de ser un acontecimiento en sí misma, culmina también un año de éxito de la Librería Anónima, galardonada con el merecido premio de carácter nacional Librero Cultural. “Un broche de oro”, manifestó José Domingo Dueñas, para corregirse después: “Un broche de papel, palabra y pensamiento, que es mucho mejor”.

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